limpieza y desinfección - Bioseguridad

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Fernando Sanagustín

Fernando Laguna e I. C. Dto. técnico de ZIX

(Biocidas Biodegradables Zix)

 

La bioseguridad tiene muchas definiciones posibles y todas son acertadas. Por dar una que nos pueda servir de base para el desarrollo de todos sus aspectos sería: La aplicación de controles y medidas de salud e higiene, para prevenir la introducción y propagación de enfermedades infecciosas.

Debemos de ser conscientes de que inicialmente existen 2 tipos de bioseguridad: pasiva y activa.

Por bioseguridad pasiva entenderemos que es la que viene dada por la situación geográfica en que se encuentre la explotación. Los principales factores serían: los vientos dominantes, la presencia de bosques o de zonas con agua (canales, ríos, lagos), la climatología, la existencia de vías de comunicación y frecuencia del tránsito, la existencia de instalaciones de interés sanitario (granjas, mataderos, fábricas de pienso, vertederos), la densidad ganadera y la problemática sanitaria de la zona.

La bioseguridad activa será la que practiquemos dentro de los límites de nuestra explotación. Los principales factores serían: el vallado, el control y desinfección de la entrada de personas, vehículos, animales y materiales, los silos y almacenes, el agua, el pienso, la DDD, la higiene del personal, los programas vacunales y farmacológicos, la eliminación de cadáveres y gallinaza, formación del personal, etc…

Por seguir un orden fácilmente entendible, de fuera hacia adentro, la bioseguridad se podría compartimentalizar en tres grandes áreas generales: el aislamiento del exterior, el control del tráfico con el exterior y también el interno y la sanidad e higiene.

  • El aislamiento de nuestras ponedoras del exterior es fundamental y básico. Si por distintos métodos o medidas reducimos la introducción de enfermedades, nos estamos facilitando de manera extraordinaria el trabajo a realizar en bioseguridad en etapas posteriores. Este aislamiento se complica actualmente con el incremento del número de instalaciones en que las aves tienen acceso al exterior. Por extensión, esta idea de aislamiento también debería de aplicarse a las distintas naves de producción dentro de una misma explotación.
  • El control del tráfico de la granja no solo se refiere a los vehículos, sino que incluimos en este tráfico, las personas, los útiles, materiales, maquinaria, agua, pienso y los animales. De esta manera es esencial el control del tráfico desde fuera de la explotación, hacia el interior. Este debe ser restringido al mínimo posible. Pero también es importante controlar el tráfico interno que se da entre distintas naves de la explotación. Es importante el orden de las visitas que se realizan debido a factores como el estado sanitario, la edad de los animales, el estado de producción, etc…
  • La última gran área denominada de forma general sanidad e higiene, incluye un sinfín del resto de factores que tienen incidencia en la posibilidad de la aparición de procesos patológicos.
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En el concepto de bioseguridad, además de las distintas clasificaciones de las actividades que engloba, hay que tener en cuenta algunas consideraciones básicas y lógicas que son las que dan sentido y mantienen de forma efectiva estas prácticas:

  • Es la base para la prevención de enfermedades, por lo tanto, es un proceso continuo que no puede ser interrumpido en ningún momento. Permite aumentar la producción y el rendimiento económico de nuestra explotación y es el método más barato y efectivo para el control de las enfermedades, por ello debe ser considerada una inversión y no un gasto.
  • Tiene evidentes ventajas en la patología clínica y subclínica. Solo la patología subclínica puede incrementar los costes de producción entre un 15-20%. Además, supone un valor añadido para la comercialización de los productos por el aspecto de garantía sanitaria para los consumidores.
  • En bioseguridad existen tres factores básicos de transmisión, los animales, las personas y los vehículos y además es preciso distinguir entre zonas sucias y zonas limpias, para evitar las contaminaciones cruzadas y la medida todo dentro, todo fuera, siempre es acertada.
  • Es necesario realizar el vacío sanitario, pues con ello se interrumpen los ciclos biológicos de los patógenos. El vacío sanitario será cuando no permanecen los animales y las instalaciones se han vaciado, lavado, desinfectado, desinsectado y desratizado.
  • Un plan de bioseguridad debe ser muy sencillo, entendible por todos los trabajadores de la granja, completo, práctico y flexible. No tiene límite y no basta con implantar unas normas y ejecutarlas, hay que verificarlas y corregirlas conforme vaya siendo necesario. Tiene que existir una retroalimentación de información con el objetivo de mejorar los procesos.
  • Es una herramienta que debe ser implementada y practicada a todos los niveles dentro de las granjas avícolas y para ello es esencial una buena formación y sobre todo una buena mentalización por parte del operario que la realiza. Es decir, se requiere una buena aptitud (formación) unido a la actitud (ganas).
  • Tiene que ser considerada como elemento estratégico por la dirección de la empresa. Si esto no sucede se queda como un tema secundario y por ende poco importante. Al mismo tiempo esa estrategia tiene que materializarse en acciones concretas con un plan muy claro de desarrollo.
  • Es un beneficio a largo plazo. No tiene una recompensa inmediata en la producción avícola. Normalmente las personas nos preocupamos por el beneficio inmediato por el efecto asociativo entre acción de bioseguridad y respuesta sanitaria o productiva. No nos va a dar los beneficios en el día a día, sino en el largo plazo. Esta es la razón por la que muchos avicultores consideran un coste y no una inversión.

La bioseguridad es una cadena, si falla un eslabón, falla toda la cadena.

Finalmente, un plan de bioseguridad que quiera ser efectivo debe cumplir:

  • Estar definidos los objetivos y las responsabilidades
  • Asignar las responsabilidades a cada trabajador
  • Supervisar las responsabilidades asignadas
  • Aislamiento de la granja frente a patógenos
  • Debe ser ajustado según cambien las circunstancias, al menos anualmente
  • Control de todo lo anterior

Todos los aspectos citados anteriormente son muy importantes y sería muy extenso su tratamiento uno por uno, por ello nos centraremos en la importancia de la L+D (limpieza + desinfección), los circuitos de agua y brevemente en el tema del equipo humano.

La limpieza y posterior desinfección de superficies, materiales, sistemas de agua, almacenamiento de alimentos y su realización por parte del equipo de operarios, es un tema rutinario, del que se trata poco, por obvio y que ha quedado relegado por otros temas de bioseguridad, aparentemente más importantes.

Su realización no es cuestionada y es común en todos los planes de bioseguridad. Sin embargo, me gustaría resaltar que la limpieza y desinfección son operaciones fundamentales que normalmente se realizan por personal poco preparado, sin supervisión y sin respetar los tiempos o los pasos previstos. La supervisión de estas operaciones o la realización de algunos controles por parte del personal responsable de forma exhaustiva y sin aviso previo, revelaría importantes fallos en estas operaciones tan básicas.

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Podríamos descubrir, por ejemplo, que no se aplican las dosis correctas de desinfectantes, que hay operaciones que se han dejado de realizar, y que puede encontrarse suciedad observable a simple vista tras haber finalizado todo el proceso de L+D.

Durante el periodo de vacío de la nave se deben de llevar a cabo una serie de tareas:

  • Eliminar la gallinaza, los animales muertos y los restos de materia orgánica, y alejarlos lo antes posible fuera de la explotación
  • Sacar el material desmontable fuera de la nave para su limpieza
  • Retirar el pienso sobrante
  • Vaciado de los circuitos de agua
  • Barrido de la nave, eliminación del polvo y limpieza en seco de paredes, techos e instalaciones, así como tratamiento por calor del material como jaulas e instalaciones
  • Limpieza del sistema de aireación, ventiladores, paneles de refrigeración, conductos, etc…
  • Lavado con agua y detergente. El utilizar agua caliente en combinación con un sistema de presión facilita la eliminación de materia orgánica
  • Aclarar el detergente antes de que seque y eliminar el agua retenida y sobrante
  • Aplicar el desinfectante mediante pulverización con las protecciones de seguridad correspondientes para el personal aplicador
  • Limpiar con detergente y desinfectante todo el material desmontado
  • Desinfectar el circuito de agua, depósitos, tuberías, dosificadoras y bebederos
  • Realizar una limpieza de los exteriores y aplicar un herbicida y una desinfección
  • Aplicar el plan de desinsectación y desratización previsto durante todo el periodo de vacío

Es conveniente realizar una segunda desinfección mediante nebulización, justo antes de la entrada de los animales nuevamente.

Conviene incidir sobre la importancia del lavado con detergente puesto que, con él, eliminamos la mayor parte de la materia orgánica.

Para dar algunas cifras que permitan la cuantificación de la importancia de este paso, en la gráfica adjunta se recogen las cargas microbianas que podemos encontrar en una granja de gallinas ponedoras en diferentes momentos:

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Si consideramos además la persistencia de los organismos patógenos fuera de las aves, que están acantonados en los residuos o simplemente en el polvo nos encontramos con la siguiente situación:

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El saltarse el paso de la limpieza en seco y la aplicación de un detergente, hace que cualquier desinfectante aplicado posteriormente sea menos efectivo puesto que interfiere con la materia orgánica por las siguientes razones:

  • Recubre los patógenos y evita el contacto con los desinfectantes
  • Forma enlaces químicos con los desinfectantes haciéndolos inactivos contra los patógenos
  • Reacciona químicamente y neutraliza su actividad contra los patógenos

Resumiendo: todos los desinfectantes van a interactuar con la materia orgánica presente disminuyendo su eficacia. En definitiva, la importancia de una buena limpieza y desinfección se basa en ocho beneficios que obtendremos si son correctamente realizadas:

  • El control de enfermedades
  • La reducción del uso de antibióticos
  • La reducción del riesgo de zoonosis
  • La mejora de la calidad del huevo
  • El aumento de la puesta
  • La reducción de los costes de producción
  • Mayor seguridad alimentaria para los consumidores
  • Mayor valor añadido del huevo

Para finalizar con el tema de la limpieza y desinfección, recalcar que el proceso no acaba con la última desinfección. Es necesaria la verificación, por ello se deben normalizar la toma de unas muestras de superficie y de ambiente para comprobar la efectividad del proceso de limpieza y desinfección. Estas muestras se tomarían al inicio y al final del proceso, y de su resultado se derivarán modificaciones o no, de los protocolos correspondientes e incluso, si es necesaria, la repetición del procedimiento de L+D.

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Otro gran olvidado en estos procedimientos es la limpieza de los circuitos de agua. El vaciado de los mismos suele ser frecuente, pero la limpieza de bebederos y sobre todo de depósitos suele realizarse pocas veces. Su limpieza evita que los patógenos que hayan quedado resguardados en el biofilm colonicen inmediatamente de nuevo lote de ponedoras y se repitan los mismos procesos patológicos.

No solamente sería necesario un tratamiento de los circuitos durante el vacío sanitario, sino que se debería hacer un tratamiento en continuo para evitar le recolonización de las tuberías por el biofilm. Al igual que en la limpieza y desinfección, la verificación es esencial y se puede realizar su control fácilmente mediante tiras colorimétricas de peróxidos.

Comentar, por último, que con respecto al equipo humano que lleva a cabo todas las operaciones anteriores, nos guste o no, dependemos de él para la correcta realización de los trabajos. A pesar de ello, es un factor que casi nunca se considera y que puede predeterminar el resultado de las operaciones. La combinación de una buena formación, motivación del personal, una excelente comunicación con ellos, mejorarían la actitud y la aptitud de todos los trabajadores de la granja:

  • Formar a los empleados para solucionar los problemas menores
  • Comentar los datos de productividad para que entiendan la relación de esta con las buenas prácticas de bioseguridad
  • Mantener un programa de formación continuo en bioseguridad a distintos niveles de capacitación
  • Escuchar e intercambiar ideas sobre el manejo de las ponedoras
  • Finalmente, el control de todos los procesos nos sirve de modelo continuo de aprendizaje

 

Para cualquier duda consulta con nuestros Servicios Técnicos de ZIX: tecnico2@bbzix.com

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Zotal enseña paso a paso cómo puedes realizar la limpieza de una nave ganadera de manera eficaz. Qué sistemas de protección y qué tipo de maquinaria necesitas para limpiar tu granja. Además, se explican qué productos debes utilizar y cómo aplicarlos.

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María Somolinos

Product manager, OX-CTA S.L.

 

INTRODUCCIÓN

En el contexto económico y legislativo actual, la gestión inteligente de la bioseguridad en explotaciones avícolas de animales reproductores es un factor clave, ya que representa una herramienta fundamental para garantizar un rendimiento máximo sin renunciar a las garantías de bienestar animal exigidas hoy en día.

La bioseguridad se puede definir como el conjunto de procedimientos destinados a minimizar la posibilidad de introducción y diseminación de microorganismos en una determinada instalación.

Las patologías ocasionadas por virus, bacterias, hongos y coccidios representan una grave amenaza para la rentabilidad de las explotaciones avícolas. Muchos microorganismos pueden resistir fuera del hospedador durante un periodo de tiempo considerable, especialmente en presencia de materia orgánica (ver Tabla 1).

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ESTRATEGIA INTELIGENTE DE DESINFECCIÓN

La piedra angular de la gestión inteligente de la bioseguridad a nivel de las explotaciones avícolas de reproducción es la implantación de un programa completo y efectivo que garantice la limpieza y desinfección de las instalaciones, los equipos, los vehículos y la desinfección de los huevos incubables.

La limpieza puede definirse como la eliminación de la suciedad visible (materia orgánica) que puede estar presente como material de cama, restos de alimento, polvo, heces, secreciones y restos de sangre, etc. Para llevar a cabo el proceso de limpieza de forma eficiente es necesario utilizar agua a presión y un detergente adecuado. Por otro lado, el proceso de desinfección contempla la inactivación de los microorganismos, y para ser realizado requiere de la utilización de agentes biocidas específicos.

El éxito del proceso de limpieza y desinfección depende de:

  • → La realización de una limpieza correcta previa a la desinfección.
  • → La elección de los productos adecuados.
  • → La elección del protocolo de trabajo adecuado.

Todos los desinfectantes químicos tienen en común la necesidad de contactar con el microorganismo objeto de destrucción. Esta es la principal razón que explica la extraordinaria importancia que tiene el hecho de llevar a cabo el proceso de limpieza de forma previa a la desinfección. Los microorganismos habitualmente están protegidos por la materia orgánica, por lo que previamente es necesario eliminarla, para dejar a los microorganismos desprotegidos, y que el desinfectante pueda contactar con ellos.

Los sistemas de manejo “todo dentro/todo fuera” permiten la despoblación completa de las instalaciones avícolas entre distintos lotes productivos, lo que ofrece una gran oportunidad para realizar periódicamente el proceso de limpieza y desinfección, y romper así el ciclo de vida de los microorganismos patógenos.

Antes de la llegada de un nuevo lote de animales, resulta fundamental garantizar que el proceso de limpieza y desinfección se ha concluido con éxito. Un programa de trabajo adecuado a este respecto debería comprender las siguientes etapas:

  • Eliminación del equipo y limpieza en seco: eliminación de la materia orgánica y la suciedad. Usar rastrillos, cepillos, palas, trapos o aire comprimido.
  • Limpieza con agua: aplicar un detergente adecuado para eliminar la suciedad sin dañar los materiales. Los detergentes más adecuados para eliminar la suciedad compuesta principalmente por material orgánica son los detergentes alcalinos. El proceso de limpieza debe realizarse de arriba hacia abajo y del fondo hacia afuera.
  • Aclarar con agua.
  • Dejar secar (si persisten charcos de agua cuando se aplique el desinfectante, éste podría diluirse y no ser efectivo).
  • Desinfección: utilizar un desinfectante de amplio espectro, seguro y registrado para su uso a nivel ganadero.
  • Aclarar (solamente cuando sea necesario. Hoy en día existen productos 100% biodegradables que no precisan aclarado final).

El proceso de limpieza y desinfección entre lotes productivos debe incluir todas las instalaciones: naves (suelos, paredes, equipamiento, etc.), alrededores, almacenes de huevos, utensilios, herramientas, silos de pienso, cuartos técnicos, etc. Se debe prestar especial atención a los lugares de difícil acceso, tales como el sistema de almacenamiento y distribución de agua, el sistema de ventilación, o el sistema de distribución de pienso.

Merece la pena recordar que el agua de bebida forma parte del concepto global de alimentación, ya que, habitualmente, los animales en producción beben el doble de lo que comen.

El agua, puede ser vehículo de microorganismos patógenos que pueden afectar la salud de los animales y reducir la productividad de la explotación. Uno de los principales factores de riesgo en relación a la calidad microbiológica del agua es el biofilm.

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El biofilm es la capa de materia orgánica que recubre el interior de los elementos que forman parte del sistema de almacenamiento y distribución del agua, y contiene en su interior gran cantidad de microorganismos potencialmente patógenos.

Además, se ha demostrado que los microorganismos que crecen embebidos en el biofilm son habitualmente mucho más resistentes que los microorganismos de vida libre. Por eso, para llevar a cabo una gestión inteligente del agua, durante el periodo de vacío sanitario es necesario realizar operaciones de limpieza y desinfección que garanticen la eliminación del biofilm de los depósitos y tuberías.

Los desinfectantes más comúnmente disponibles a nivel comercial están formulados en base a compuestos de amonio cuaternario, aldehídos (formaldehído, glutaraldehído), sustancias cloradas (hipoclorito sódico, dióxido de cloro, etc.), yodóforos, fenoles o sustancias peroxiacéticas (peróxido de hidrógeno, ácido peracético). La elección del desinfectante correcto resulta fundamental para garantizar el éxito del programa de trabajo. El desinfectante ideal debería cumplir con las siguientes características:

  • Acción rápida
  • Amplio espectro de acción
  • Alto poder de penetración incluso en condiciones difíciles
  • Eficacia independiente de las condiciones de trabajo
  • Destrucción total de los microorganismos: ausencia de riesgo de aparición de resistencias microbianas
  • No corrosivo
  • 100% Biodegradable
  • Que no precise aclarado
  • Que sea económicamente viable
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Tal y como se muestra en la Tabla 2, los desinfectantes formulados en base a compuestos peroxiacéticos son aquellos que reúnen un mayor número de ventajas.

El peróxido de hidrógeno y el ácido peracético poseen una actividad antimicrobiana muy elevada incluso en presencia de materia orgánica. Además, su carácter 100% biodegradable asegura su descomposición en subproductos no tóxicos. Son eficaces tanto a altas como a bajas temperaturas, y cuando están correctamente estabilizados, a las dosis recomendadas de uso no existe riesgo de corrosión.

Por otro lado, este tipo de productos biocidas son adecuados para eliminar el biofilm, siendo la opción óptima para la desinfección de depósitos de agua y tuberías. Estas son las principales razones por las cuales, Grupo OX, empresa líder en la gestión inteligente de la bioseguridad, apuesta por el uso del producto OX-VIRIN®: un desinfectante de élite 100% biodegradable cuyos ingredientes activos técnicos principales (peróxido de hidrógeno y ácido peracético) han sido estabilizados gracias a la incorporación del Núcleo específico OX-VI (fórmula química magistral que garantiza la eficacia y estabilidad del producto a lo largo del tiempo).

ox-virin-presto-al-usoLa actividad bactericida, fungicida y virucida de OX-VIRIN® se ha testado en laboratorios externos acreditados de acuerdo a los siguientes estándares oficiales europeos: UNE-EN 1276, 1650, 13697, 1656, 1657, 14675, 14476. Además, la eficacia de OX-VIRIN® frente a ooquistes de coccidos se ha demostrado en centros de investigación de reconocido prestigio.

La coccidiosis es una enfermedad parasitaria causada principalmente por Eimeria spp. Este parásito no requiere hospedadores intermedios para su desarrollo. Además, presenta una gran capacidad de resistencia frente a las condiciones ambientales hostiles, lo cual, unido a su rápida multiplicación y su facilidad de transmisión a través de vectores, dificulta enormemente su control.

La infección normalmente ocurre cuando el ave se traga los ooquistes presentes en su hábitat. La falta de una quimioprofilaxis eficaz, el diagnóstico tardío y los problemas que ocasiona a nivel productivo, hacen que la coccidiosis cause graves pérdidas económicas en las explotaciones avícolas.

El principal método de prevención consiste en imposibilitar la supervivencia y dispersión de los ooquistes. Esto puede conseguirse utilizando un producto biocida con acción demostrada frente a ooquistes de coccidios (tal y como se ha mencionado anteriormente, OX-VIRIN® sería un desinfectante óptimo en este sentido).

La desinfección inteligente en las explotaciones avícolas de animales reproductores garantiza la calidad de los huevos y futuros embriones. Sin embargo, los protocolos deficientes de limpieza y desinfección pueden suponer un riesgo potencial de mortalidad embrionaria. Algunos desinfectantes, especialmente el formaldehído, pueden difundir al interior del huevo y ser tóxicos para el embrión. OX-VIRIN® ha demostrado su eficacia y no toxicidad cuando se utiliza en presencia de huevos incubables.

CONCLUSIONES

Los requerimientos de los productores y las demandas del consumidor en material de seguridad alimentaria y presencia de residuos en carne y huevos están haciéndose cada vez más exigentes. En este contexto, las medidas preventivas han asumido un rol principal en todo sistema productivo, por tanto, los programas de bioseguridad diseñados de forma inteligente pueden marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso de una entidad.

Solo será posible conseguir los mejores resultados cuando los protocolos de limpieza y desinfección estén cuidadosamente implantados. Además, hay que tener en cuenta que los programas de gestión de bioseguridad no son documentos cerrados. De hecho, deben estar sujetos a revisión continua para ir adaptándose a la realidad cambiante de cada momento. Pero esto no es una desventaja, sino una oportunidad de mejora indispensable para garantizar la rentabilidad de las explotaciones avícolas presentes y futuras.

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